Hemeroteca :: 01/02/2010
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OPINIÓN

“Desde el rincón de la luz”

Última actualización 29/01/2010@21:38:01 GMT+1
Antonio Arcas de los Reyes, ‘El bachiller viajero’.
La liberalización, la globalización, la irrupción de las compañías aéreas de bajo coste en el transporte aéreo, las reservas de última hora, la preocupación creciente por la calidad y sostenibilidad, la diferenciación de productos, la competitividad, la desestacionalización, las nuevas tecnologías, Internet, etc., experimentada en las últimos años, han supuesto que todas actividades vinculadas al turismo se traduzcan en la disponibilidad masiva de destinos y productos competidores. Prueba de ello es la gran cantidad de ofertas turísticas que nos seguimos encontrando en todas las ferias de turismo, como esta última celebrada en Madrid. La XXX edición de FITUR.
Mercados donde antes convivían un número reducido de destinos, hoy aparecen saturados de ofertas. Pero probablemente, ha sido en la comercialización de productos y servicios turísticos donde se ha apreciado una mayor transformación. Muchos son los cambios interrelacionados entre sí que afectan a los consumidores y dentro de ellos a los turistas, pudiendo destacar entre los más importantes, un cambio del turista como consumidor de servicios a consumidor de experiencia, o también una tendencia cada vez más a realizar sus viajes de forma individual y contratar menos paquetes. Hoy el turista en general tiene más experiencia de viajar que hace unos años, por el hecho de haber viajado más gracias a la mayor accesibilidad de la oferta turística.
En nuestra provincia de Cádiz, como en la mayoría de los destinos turísticos, el vacacional es nuestro principal mercado turístico. No por ello se deja de trabajar en la diversificación, prueba de ello es la amalgama de ofertas encontradas en los mostradores del stand que el Patronato Provincial de Turismo nos mostró esta pasada feria, y que es representante de todos los municipios de nuestra provincia, aunque no todos tienen el mismo peso. Nadie se extrañaría si pusiéramos a Chiclana como referente puntual de todas las zonas turísticas del “Rincón de la Luz”, tanto por posición que mantiene el destino en los mercados nacionales e internacionales, como por su capacidad alojativa.
Estamos tendiendo hacia la diversificación como un añadido a la calidad para destacar, competir y contribuir al desarrollo del conjunto de la Provincia y cómo no de las zonas turísticas del litoral. Los nuevos comportamientos turísticos más activos dibujan un perfil de turista que desea el máximo aprovechamiento de su tiempo, en el que pasan a tener cabida una amplia gama de actividades complementarias relacionadas con el deporte, la naturaleza, la cultura, la salud, la enogastronomía, el caballo, etc. que nos permitan trabajar todo el año, evitando la estacionalidad y haciéndonos mas competitivos. En la amplitud de la oferta puede estar la capacidad de poder competir.
Entendemos que el correcto desarrollo de las políticas turísticas deben, en primer lugar, impulsar una nueva estrategia de comercialización de los destinos turísticos basada en el mejor conocimiento del mercado y haciendo mayor hincapié en los productos complementarios. En segundo lugar, y para dar respuesta a las demandas de una parte del sector, debe facilitarse información necesaria para conocer con más detalle los mercados emisores, los nuevos hábitos y tipologías de los turistas, sus hábitos y costumbres, sus prioridades por destinos y productos…
En la captura y fidelización de los turistas, los destinos compiten entre sí, otra prueba mas de ello ha sido la XXX edición de FITUR. Por ello tenemos la obligación de asistir y mantener la posición de privilegio, que pasa por la calidad y la diversificación (mercados y productos), piedras angulares sobre las descansa o debería descansar la política turística gaditana de los últimos años. La política de diversificación de mercados debe orientarse hacia la captación de mercados emergentes, y la política de diversificación de productos debe orientarse al desarrollo de nuevos y atractivos segmentos turísticos que permitan la desestacionalización. Las posibles estrategias para asegurar el futuro pasan por cumplir un claro objetivo, incrementar la satisfacción de nuestros turistas, para ello debemos de conocerlos, debemos detectar los elementos que condicionan los niveles de satisfacción, los elementos que se perciben como más positivos, y verificar las quejas o críticas planteadas como oportunidad que nos dan para mejorar nuestra oferta y aumentar su nivel de satisfacción. Es decir, cumplir los objetivos del sector turístico.

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