OPINIÓN
Última actualización 01/03/2010@06:12:27 GMT+1
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| Gonzalo Fuentes, secretario general de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de CC.OO. de Andalucía. |
La Feria Internacional de Turismo (FITUR) que se ha celebrado del 20 al 24 de enero en Madrid organizada por IFEMA, celebró su trigésimo aniversario conmemorando tres décadas, trayectoria en la que se ha consolidado como foro indiscutible para la industria turística española, así como un referente innegable para el ámbito internacional, ya que se encuentra entre las tres primeras en el Circuito de Ferias dedicadas al turismo.
La gran feria turística de nuestro país, por su fuerza mediática -cuenta con una participación de más de 12.000 empresas expositoras de 170 países y regiones de todo el mundo; 150.000 profesionales; 200.000 m2 de exposición y 12 pabellones en el recinto ferial Juan Carlos I, FITUR- se ha convertido en los últimos años en la feria turística donde se proyecta la imagen y se producen los contactos turísticos del conjunto de destinos, contando con todas las presencias, por lo que nadie se la quiere perder. Pero, sin duda, la edición de FITUR de este año ha venido marcada por la grave crisis económica que estamos atravesando, la preocupación de cómo ha afectado a la industria turística en el año 2009 y la incertidumbre para el año 2010. En ese contexto, la Feria Internacional de Turismo, FITUR, del año 2010 se ha celebrado con menos vanidades y ostentación, menos políticos y más política de gesto. En definitiva, la edición de FITUR de este año viene marcada por la austeridad. Atrás quedan esos años de grandes fastos multitudinarios y los espectáculos organizados por las instituciones o las grandes empresas inmobiliario-hoteleras, ya que en los últimos años a los empresarios del “ladrillo” les dio por comprar hoteles, parques de atracciones, etc; para luego presentar en la Feria de FITUR sus “magníficos proyectos”. Una vez que han pasado los años y se echa la vista atrás, la gran mayorías de esos proyectos faraónicos han quedado en agua de borrajas, por no decir en humo y, en algunos casos que se me vienen a cabeza y que por prudencia no los expongo, han servido para que esos magníficos establecimientos hoteleros o parques de atracciones estén hoy en la ruina por falta de liquidez y mala gestión de estas empresas, una vez que se ha terminado la especulación inmobiliaria con el “ladrillo.” Esperemos que la historia no se repita cuando llegue la ansiada recuperación, por el bien de la industria turística. Se ha podido comprobar este año que, a pesar de la bajada de los presupuesto, en la gran mayoría de los pabellones, llevados mayoritariamente por instituciones y empresas privadas, no se ha notado ninguna pérdida en la calidad de éstos y en algunos casos, como en el pabellón andaluz, a pesar del recorte presupuestario por parte de la Junta de Andalucía, éste ha ganado en funcionalidad, más comodidad para el trabajo de los profesionales, más abierto y con más luz. El recorte presupuestario no se ha notado y, desde mi punto de vista, ha sido todo lo contrario, por lo tanto, nos debe quedar claro que nada tienen que ver esos pabellones recargados con decoraciones caras de estos años pasados con la relación precio-calidad de esta edición.
Todavía queda pendiente, si bien es verdad que cada año quedan menos, que todos los ayuntamientos de las provincias andaluzas se promocionen conjuntamente con una oferta bajo el paraguas de Turismo Andaluz. En nuestra opinión, distorsiona la imagen conjunta de Andalucía y encarece la presencia de estos ayuntamientos en la feria. Desde CCOO defendemos que todos los municipios de las provincias andaluzas deben aunar esfuerzos para estar presentes en un solo pabellón de Turismo Andaluz y, concretamente, en los expositores de los patronatos de turismo provinciales.
Por lo demás, la XXX Feria de FITUR ha servido para que la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte haga su balance del año 2009, un año difícil, marcado por la crisis económica y por cómo ésta ha afectado a la industria turística. Esta situación no ha restado ni un ápice de la ilusión puesta en presentar los grandes eventos y proyectos para el año 2010. En ese sentido, la Consejería ha presentado una franquicia gastronómica de la mano del cocinero malagueño Dani García, que estuvo acompañado de los grandes cocineros de nuestro país. El objetivo es hacer de la tapa un reclamo gastronómico, así como ayudar a crecer a este segmento que el año pasado proporcionó 650.000 turistas, lo que supone un 2,8% de los viajeros. Esta franquicia tendrá abiertos diez locales en este primer año, con lo que se trasladará la gastronomía de la región al mundo, ya que contarán con establecimientos en Málaga, Sevilla, Madrid y Cádiz, y otro más en Nueva York, el primero fuera de España. La Consejería, con el apoyo del presidente de la Junta de Andalucía, presentó el Proyecto Guadalquivir, la gran apuesta por el Turismo Interior de Andalucía. Además, se aprovechó para presentar las grandes citas deportivas internacionales de primer nivel que acogerá la comunidad andaluza a lo largo de este año, como los campeonatos de golf en Valderrama; el Masters del Golf; el Open de España; las cinco primeras etapas de la Vuelta Ciclista a España, así como cinco carreras de caballos; el torneo de tenis Andalucía Tennis Experience, torneo del circuito que volverá a celebrarse por segundo año consecutivo en Marbella, y el triatlón de larga distancia Doñana Tristar 200, que discurrirá por las provincias de Cádiz y Huelva. Estos eventos deportivos son fundamentales por la publicidad mediática que generan y porque contribuyen a luchar contra la estacionalidad turística.
Más allá de que siempre tenemos que ser exigentes y mejorar, podemos afirmar que la XXX Feria Internacional de Turismo (FITUR) ha sido positiva para la industria turística de Andalucía.