OPINIÓN
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| Juan Sendra,
estudiante Universitario de Filosofía Empresarial. |
Última actualización 29/01/2010@21:49:39 GMT+1
En la vida Empresarial sucede casi lo mismo que en la particular. Hablamos mucho pero enseñamos muy poco. Al final de la carrera laboral se observa que lo asimilado, en su mayor parte, ha sido debido al esfuerzo propio y no tanto a lo aprendido por los profesores, jefes o compañeros. En la empresa del siglo XXI creo que será muy importante no sólo enseñar y explicar cómo funciona cada departamento y la empresa en general, sino dar la máxima información para que así el rendimiento sea el óptimo para la empresa y para la persona.
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Siendo la rotación del personal importante para profundizar en un mejor aprendizaje, y observando que ello repercute en un mayor conocimiento en todos los órdenes laborales, así también se determina que al final casi todo el aprendizaje se reduce a cuanto se gana y cuanto rendimiento se da a la empresa y a uno mismo. Saber medir el rendimiento de cada empleado, es lo que demostrará su valía a la empresa y así mismo. Una de las diferentes maneras de conocer dicha importancia y valía personal es conociendo además los entresijos de los datos de la Cuenta de Resultados. No es de recibo que todavía la mayoría de empresas pequeñas no tengan más que una vida de 4-5 años, y ello debido principalmente a la falta de conocimiento en la gestión. Todos sabemos o deberíamos saber que no debemos gastar más de lo que ganamos, nadie nos enseña cuanto de lo que ganamos es nuestro y cuanto cobrándolo no lo es, es decir, del dicho importe devengado, se deben abonar: Hipotecas o alquiler de la casa, coche, colegios, vestimenta, vacaciones, salidas al restaurante, tabaco, etc., sabiéndolo y haciéndolo no habría tantas depresiones ni angustias. No es lícito gastar más de lo que se gana y menos si en lugar de sólo gastar, se malgasta. Es en la Universidad y en la formación profesional donde se debería enseñar y explicar hasta la saciedad lo que representa la Cuenta de Resultados, tanto la empresarial como la particular. En mi vida de más de 50 años de aprendizaje sigo observando la carencia de formación en muchísimos empleados, teniendo muchos de ellos importantes diplomas de haber asistido a muy buenas universidades, y la pregunta que uno se puede hacer es ¿dónde se falla, en el profesorado que no enseña lo importante para la vida laboral, en el alumno, que no presta suficiente atención, o en ambos que no prestan tiempo e interés en las obligaciones derivadas del aprendizaje, que después serán sus derechos? Será verdad que los Españoles seguimos la línea del menor esfuerzo posible para intentar triunfar en la vida laboral o particular. Una vez más observo que cuanto mejor se ha preparado al equipo humano, es decir, a todos los empleados de una empresa, mejores éxitos se observan en las mismas, pues en caso de crisis son muchos los que cavilan y auditan de cuantas diferentes maneras se puede salir de la misma. Es un gran error pensar lo contrario, además cuesta mucho dinero. Enseñar a pensar y cavilar será lo que todos deberemos ayudar a mostrar a todos los equipos humanos.
En la empresa, la Cuenta de Pérdidas y Ganancias es lo que habitualmente se utiliza para mostrar si los ingresos son mayores que los gastos, que es cuando hay beneficios, o si los gastos son mayores que los ingresos y, en consecuencia, hay pérdidas. Claro que lo importante no es sólo esta información, sino la que nos permitirá descubrir los ámbitos de mejora de las operaciones o la estructura sobre la que tomar decisiones si fuere necesario.
No olvidemos nunca, y además comentémoslo lo más posible, que tanto en la empresa como en la casa propia, es el "Resultado lo que cuenta". Se entiende como resultado el beneficio, que además es la primera meta de una empresa y se conoce a través de la Cuenta de Resultados. Éste es el informe económico-contable que muestra la cifra de beneficios o de pérdidas y trata de explicarlas. La Cuenta de Resultados es el instrumento principal en la gestión de una empresa. Si se enseñara y explicara continuamente, probablemente no se hubiera llegado a esta Recesión tan profunda donde se observa como muchos vecinos pierden el trabajo, y como tantas depresiones llegan a los amigos cuando son ellos los que lo pierden. La cuenta de Resultados puede calcularse y presentarse de muy diversas formas. Lo importante es que los gestores entiendan las cifras de resultados y su génesis y se puedan centrar en el seguimiento y gestión de los elementos que se consideren más importantes. Siempre hay que seguir un criterio homogéneo y constante. La calidad de una Cuenta de Resultados depende de un buen trabajo contable. Es muy importante la correlación de ingresos, uniformidad de criterios y contabilización en el momento del devengo. La Cuenta de Resultados refleja todo lo bueno o lo malo de ahí a importancia que esté bien hecha y presentada para que permita ser analizada en detalle y, por lo tanto gestionada eficazmente. La Cuenta de Resultados se deberá hacer cada mes, no olvidemos que cuanto antes se conozcan los resultados antes se podrán tomar medidas si fuere necesario.
Las ventas son el elemento que arrastra el resto de componentes de la Cuenta de Resultados (también es así en la casa particular en cuanto a los ingresos). Tanto el margen bruto como el beneficio neto dependen de las ventas. Lo normal es que el aumento de las ventas arrastre un cierto aumento de los Costes de Estructura. El éxito o mérito del gestor (o padre de familia) está en que ese aumento no sea superior al aumento del margen bruto. A veces es exigible abandonar un producto, compra o cliente, por no conseguir o alcanzar este mínimo margen bruto. De entenderlo y saberlo depende la mayoría de las veces la continuidad de la vida empresarial.
Los elementos básicos de crecimiento de la estructura son: Personal, "utilizar el Yield al respecto", materia prima, " disponer mínimo de 5 proveedores por cada producto" y gastos generales, analizándolos y prescindiendo de los no necesarios .Es vital empresarialmente conocer y manejar bien estos conceptos y realizar tablillas de cada apartado como si de la vida misma se refiriera, si se desea tener una buena salud empresarial. Los gastos de estructura deben ser proporcionados con respecto a la actividad de la empresa. Si los profesionales que una vez deciden pasar de gestores a llevar su propia empresa, conocieran y entendieran la Cuenta de Resultados, seguro que las vidas tan cortas de entre 4-5 años de muchos restaurantes y bares serían mucho más duraderas, y no habría tantas depresiones, es decir, habría mucha más felicidad que significa: Tener tranquilidad de conciencia, y tener la mente y espíritu en paz consigo mismo.
Se computan como Ventas los ingresos que han devengado todos los departamentos o líneas de negocios.
El modo en que se adquieren los activos de la empresas influye en el resultado y por lo tanto en su Cuenta de Resultados, es decir, el modo de financiar los activos puede influir bastante en el resultado de la empresa. Si se hace con recursos propios, el impacto se refleja en las amortizaciones. Si se compra con recursos propios, se obtiene un mayor beneficio pero una posible menor rentabilidad, pues se debe invertir o inmovilizar un mayor capital en el negocio. Si se opta por la financiación bancaria, los intereses se computan como costes financieros que junto con las amortizaciones reduce el beneficio antes de impuestos.
Es evidente que todos estos conocimientos son para no tener que recurrir al famoso dicho conocido como el de la Abuela: "Muy bien, hijo mío, es muy bonito y supongo que gratificante todos estos conocimientos pero a mi lo que sólo me importa es cuánto me queda después de pagar todo".
Es verdad que una Cuenta de Resultados puede definirse de muchas maneras, pero es muy importante que una vez que se haya escogido un método o modo de calcular la Cuenta de Resultados la misma se respete a lo largo del tiempo y se adopte el mismo modelo para toda la empresa y departamentos. Es muy aconsejable que las empresas tengan al menos tantas Cuentas de Resultados como unidades de gestión haya en su organigrama, y una Cuenta de Resultados que recoja los resultados de todas ellas y los consolide, añadiéndoles los costes globales o corporativos. Hay que explicar y enseñar la importancia de llevar una Cuenta de Resultados hasta el último rincón empresarial que sea posible. "Sólo lo que se mide tiene opción de mejora".
La contabilidad general y la de gestión han de estar enfocadas de modo que se puedan cubrir simultáneamente los objetivos de ambas. Llevar las dos contabilidades y conciliar la existencia de ambas es posible y necesario. Detrás de una Cuenta de Resultados hay cuatro elementos básicos que explican la salud empresarial, que son: las unidades vendidas, los precios, los costes y la estructura. Los resultados son sencillamente la consecuencia de restar los importes negativos que se deducen de los costes y estructura, así como los importes positivos que se deducen de las unidades vendidas y los precios de venta. Nunca deberemos olvidar la importancia de saber comprar, es tan importante como vender. D. Tomás me enseñó que tanto para comprar como para vender había que analizar si la persona con la cual negociamos tenía su patrimonio "sudado o heredado"..., y esto para aprender a no caer en el dicho: "Mi Abuelo tenía, mi Padre era...".
La Cuenta de Resultados nos informa de si vendemos por debajo del precio para obtener beneficios; todavía hoy los hay que fijan sus precios sólo a partir de lo que es habitual por los de sus vecinos, sector o competencia, pero no todos los confrontan con sus costes directos e indirectos. No siempre se controlan los descuentos. Tampoco se controlan siempre los costes reales. Tampoco se controlan suficientemente los horarios de más ventas en los restaurantes o bares y que, por lo tanto, es aconsejable en dichos horarios tener más RR.HH., pero también lo es no tenerlos tanto cuando las ventas decrecen; es importante que la materia prima que más rote se le busque el máximo provecho en la mejora de la compra final, cuanto mejor se compre, mejor precio aventajado de salida se tendrá para el cliente y más competitividad se conseguirá, es la fuerza del ganador, ganador, es decir, del esfuerzo, del conocimiento y del trabajo continuo.
La estructura de una empresa existe para "generar negocio". Cuando no se genera suficiente negocio, es excesiva. Debemos analizar y comprobar si existen gastos innecesarios o mejorables, es más que razonable comparar con otras referencias ("benchmarking"). Los costes de la estructura sólo deberán crecer si crecen las ventas, se debe disponer continuamente de la máxima autonomía para que cuando los ingresos bajen también lo hagan los de la estructura. Al igual que se busca al mejor comercial para las ventas también se deberá buscar al mejor profesional para los puestos de gestión de la estructura.
Todo negocio pequeño o grande debe conocer cuales ingresos/ventas se necesitan para no tener pérdidas o para empezar a tener beneficios. Es lo que se conoce con el nombre de "punto de equilibrio".
Cuando un Padre de familia empieza el nuevo año, contempla los gastos e ingresos del año anterior, los compara con los del nuevo año y realiza los gastos pertinentes según sus ingresos, pues así también los hace el gestor o empresario. "Nunca gastar una peseta de más de lo que se ingresa".
La Cuenta de Resultados no acaba con el beneficio de explotación, que empresarialmente se puede equiparar al EBITDA: (Ingresos, antes de intereses, tasas, depreciaciones y amortizaciones) sino con el beneficio Neto. De uno a otro hay que restar las amortizaciones, intereses e impuestos.
Los recursos financieros invertidos pueden ser recursos ajenos, o recursos propios. Los resultados se pueden poner en relación a la cifra de Ventas para poder compararlos con otras empresas del sector. Pero sobre todo se deben poner en relación a la cifra de inversión que han realizado los accionistas para poder obtener esos resultados, porque de ese modo se puede juzgar si el negocio es interesante o no. El valor de una empresa no está sólo en la cifra del beneficio sino también en la "calidad" de este beneficio, que es directamente proporcional a la probabilidad de que se repita o se acreciente año tras año. Nunca es aconsejable concentrar las Ventas en unos pocos clientes, es decir, no poner todos los huevos en la misma cesta. Tampoco las compras deben estar centradas en uno o pocos proveedores.
Cuando se sabe con mucha antelación las compras a realizar de un determinado producto o materia prima, es cuando se debe beneficiarse en la mejora de la compra, realizando lo que las agencias de viaje hacen cuando se compra un viaje con mucha antelación, es decir, en este caso, solicitando un determinado porcentaje de mejora en el precio establecido de antemano, así ambos ganan; en los negocios como en el comportamiento humano, ya los Fenicios nos enseñaron hace más de 3000 años, que no debe haber perdedor ni ganador, ésta es la mejor manera de manejar continuos y repetitivos negocios con la misma persona o empresa, al hacer sentir que ambos son GANADORES!
Una vez más recuerdo que la Cuenta de Resultados para que se acreciente año tras año es importante que sea conocida por los directivos y por todos los empleados implicados en las operaciones de la empresa. Comunicar los objetivos ante todo es una cuestión de muestra de confianza, pero también de eficiencia.
El cuadro de mandos de la Cuenta de Resultados: Para hacer un mejor y fácil seguimiento de la Cuenta de Resultados, en las grandes empresas cada vez más se emplea el Cuadro de Mandos para que los datos no se pierdan en una maraña de indicadores. En las pequeñas y medianas empresas el problema a veces suele ser que no se obtiene la Cuenta de Resultados ni con la frecuencia ni con el formato adecuado.
La obligación de cualquier gestor es crear valor para sus accionistas haciendo que la empresa valga más cada año.
En la vida es fácil conseguir los conocimientos que uno se imponga a sí mismo, pero sólo sucede si de verdad uno cree en sí mismo y en el esfuerzo del estudio y del trabajo, haciendo ascos a la envidia que, a la postre, la mayoría de las veces sólo es: "sufrimiento del bien ajeno".
La actual falta de confianza que España padece, probablemente, procede en parte por la consecuencia de que muchos profesores y Padres han cedido demasiado en su momento a los caprichos de los alumnos e hijos y que no han sabido decir "no" en su momento, tanto en las aulas como en la casa, de ahí esta generación que empieza a florecer de NI... NI.... NI... ni estudian, ni trabajan ni nada. Es evidente que esto no lo explica todo, pero sí en parte.
(Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber. Albert Einstein (1879-1955); físico y matemático).