Muelle uno, la nueva zona comercial del Puerto de Málaga, abrió sus puertas el pasado mes de diciembre ante una gran expectación. Tras algunos problemas referentes a la licencia de obras, que obligó a cerrar las instalaciones pocas horas después de que entrasen en funcionamiento, el flamante centro comercial recibía -de una vez por todas- a sus primeros clientes.
La puesta en marcha de este gran área comercial y hostelera pone fin a una vieja reivindicación de la ciudadanía malagueña, que se remonta casi veinte años atrás: la integración del puerto en la ciudad. Y es que, Muelle Uno rompe la separación que ha existido desde siempre entre el recinto portuario y la ciudad, integrándose en la vida comercial de la capital costasoleña.
Los promotores de esta actuación, Iniciativas Marina de la Farola, pretenden que este espacio se convierta en una segunda calle Larios. No en vano, esta actuación supondrá -en palabras de sus impulsores- un auténtico revulsivo económico y turístico para la ciudad, además de un valor añadido al Centro Histórico.
El proyecto, sin duda, uno de los más emblemáticos que se han acometido en la ciudad en la última década, ha contado con una inversión de 80 millones de euros y ha actuado en la zona del puerto más próxima al Paseo de la Farola, sobre una superficie de 56.000 metros cuadrados, de los que14.000 se han dedicado al área comercial y 6.300 serán de uso cultural.
Además se han creado 1.050 plazas de aparcamientos -900 de ellas en un parking en la confluencia entre el Paseo de los Curas y el Paseo de la Farola-, y otras 150 cerca de La Farola.
La entrada en funcionamiento de todas estas instalaciones supondrá la creación de unos 400 puestos de trabajo, según fuentes de la Autoridad Portuaria.
 |
| Una de las características de Muelle Uno es que todos los negocios miran al mar. |
Firmas de gran prestigioEn total, 70 locales comerciales, con una amplia oferta de marcas de primera calidad, como Amichi, Mango, Gerry Weber, Adolfo Domínguez, Tommy Hilfinger, Roberto Verino, Bimba y Lola, Lacoste, Levis, Timberland, Diesel, Décimas o Primor, a los que se suman a peluquería, óptica, tiendas de telefonía, agencias de viaje, un gran centro de ocio infantil, de 2.000 metros cuadrados de superficie, una guardería, así como una tienda Dysney, dan vida al flamante centro comercial. Entre los negocios dedicados a la restauración, se encuentra el Café de París, del chef José Carlos García, que se traslada desde su ubicación originaria, en La Malagueta, a este nuevo espacio de esparcimiento, o la conocida Marisquería Godoy.
En líneas generales, el proyecto destaca por la imagen uniforme que ofrece, ya que las fachadas de todos los negocios son iguales, acristaladas y con una línea interior de iluminación, además de por el hecho de que todos los establecimientos están mirando al mar.
La comercialización, por el momento, es de en torno al 70 por ciento, quedando pendiente una serie de locales para los que los promotores están aún en conversaciones con diferentes empresas.
Plan Especial del Puerto de Málaga Los trabajos del Muelle Uno, que forman parte del Plan Especial del Puerto de Málaga, se iniciaron hace más de una década y a lo largo de estos años se han encontrado con no pocas vicisitudes, que han transformado el proyecto inicial en varias ocasiones y pospuesto la fecha de inauguración otras tantas.
Este Plan ha incluido dos importantes actuaciones, por una parte, el proyecto del centro comercial Muelle Uno, y la creación del llamado’Palmeral de las Sorpresas’, un nuevo espacio público para la ciudad destinado a la integración del puerto en la capital, que se inauguró a principios del año pasado y que incluye zonas ajardinadas para uso y disfrute ciudadano y varios edificios destinados a actividades socioculturales, tras la adecuación urbanística desarrollada por la Junta en el Muelle 2, con una inversión de 32,15 millones. Los trabajos consistieron en la urbanización de una extensa zona verde, donde se distingue un gran paseo de pérgolas paralelo al mar y una gran diversidad de vegetación como elemento integrador del nuevo espacio.
 |
| Imagen del nuevo centro comercial durante el primer fin de semana de su |
El Palmeral de las Sorpresas cuenta con un total de 420 palmeras que dan nombre al lugar, además de 400 árboles de pequeño tamaño, entre ellos moreras, olivos, naranjos amargos o acacias; 7.400 arbustos y plantas, y 640 metros cuadrados de césped.
Además, el nuevo equipamiento se completó con la construcción de cinco edificios como son una estación marítima para pasajeros en tránsito, dos quioscos-bar para ocio y gastronomía y dos construcciones de uso lúdico y cultural, que se suman a las instalaciones turísticas y de ocio de la ciudad.
Actuaciones pendientesTodas estas actuaciones tienen un mismo objetivo: reafirmar el nombre de Málaga en el segmento del turismo de cruceros. Ahora bien, para el proceso completo de unión entre el puerto y la ciudad quedan pendiente aún dos ambiciosos proyectos. El más avanzado es el del puerto deportivo de San Andrés, sobre la antigua plataforma de El Bulto. Marinas del Mediterráneo espera comenzar la obra del puerto en breve, con idea de abrir una parte en 2012.
El segundo de los trabajos, la construcción del auditorio de música, si bien cuenta con un proyecto final, por el momento parece haber quedado en suspenso debido a la falta de inversión. Las obras, presupuestadas en cien millones de euros, no pueden asumirse por las dificultades financieras de las administraciones.
La solución propuesta por la Junta de Andalucía pasa por buscar un sistema de financiación que dé entrada al capital privado.