OPINIÓN
Última actualización 31/01/2012@20:50:15 GMT+1
 |
| Gonzalo Fuentes, secretario general de la Federación de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO de Andalucía. |
Se cumple un año desde que entrara en vigor la nueva Ley Antitabaco; lo primero que cabe resaltar es que con la normalidad en su cumplimento se ha demostrado el civismo de la gran mayoría de los ciudadanos al adaptarse a la nueva ley en beneficio de todos.
En este sentido, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha llevado a cabo casi 70.000 inspecciones en establecimientos hosteleros andaluces desde la entrada en vigor de la mencionada ley, cuyo nivel de cumplimento ha sido del 95,7%. Por lo tanto, el balance ha sido muy positivo, ya que según responsables del Ministerio de Sanidad, ha bajado el consumo de tabaco un 17%; los ingresos por problemas cardiovasculares han disminuido el 15% y un porcentaje similar en los casos de asma infantil, y tres millones de fumadores han intentado dejar de fumar, si bien solo 600.000 lo han conseguido. La Ley Antitabaco se ha convertido en referente mundial según la OMS, y algunos países siguen su evolución para adoptarlas a sus normativas. Cabe también destacar la gran aceptación que ha tenido entre los fumadores, que la ven como positiva, ya que dicen que pueden distinguir el sabor de la comida, respirar mejor y fumar menos. Como no puede ser de otra manera, también hemos vivido algunos problemas minoritarios, y algunos responsables hosteleros, de bares de copas y estanqueros piden mayor flexibilidad en el cumplimiento de la ley, cuando ya todos sabemos que la Ley Antitabaco no tiene marcha atrás, y si me apura, irá en sentido contrario de lo que ellos proponen.
Cada vez hay más espacios libres de humo. Llevan razón los hosteleros cuando dicen que hubieron de gastar una cantidad importante cuando tuvieron que adaptar sus locales para cumplir con la anterior ley, ya que desde nuestro punto de vista era una “chapuza” que lo que consiguió fue que en los locales de restauración pequeños -que son la gran mayoría- se fumase más, con el consiguiente perjuicio para las personas no fumadoras que comparten espacios con los primeros. Por esta razón, veníamos reclamando el derecho de los trabajadores de la hostelería a laborar en espacios libres de humo.
Desde que entró en vigor la Ley Antitabaco hemos escuchado algunas asociaciones de empresarios del sector de la hostelería de Andalucía argumentando que, dependiendo del sector, han bajado las ventas entre un 12 y un 25%, según el tipo de establecimiento, y que como consecuencia de ello se van a reducir miles de empleos del sector. Desde CCOO estamos convencidos de que esta valoración es falsa, ya que el empleo se pierde en el sector por la bajada del consumo que ha provocado la crisis económica y por el aumento de las cargas de trabajo y de la economía sumergida. Desde nuestro punto de vista no se puede confundir a la opinión pública lanzando mensajes como el de que la caída de la ventas es por culpa de la Ley Antitabaco, cuando la realidad no es así, ya que los clientes fumadores utilizan las terrazas que se han acondicionado o salen a la calle para fumar, y los clientes que antes no entraban a establecimientos de hostelería “ahumados”, ahora lo hacen porque entran a locales libres de humo, sobre todo los clientes extranjeros, en cuyos países de origen llevan años con normativas que prohíben fumar en los locales cerrados.
Desde FECOHT-CCOO Andalucía, consideramos que algunas patronales están “resaltando e inflando” un rosario de anécdotas con la intención de hacer creer a la opinión pública que sufren una bajada descomunal de sus ingresos. A diario sacan noticias en los medios de comunicación relacionadas con la Ley Antitabaco y las consecuencias que ésta va a tener en el empleo del sector. Es falso, ya que en el año 2009 y 2010 no estaba en vigor la Ley Antitabaco y en el sector de la hostelería se perdieron 32.800 puestos de trabajo en Andalucía, lo que supuso un 11,6% menos. Sin embargo, en los tres primeros trimestres del año 2011, cuando la Ley Antitabaco ha estado en vigor, en el conjunto de los distintos subsectores de la hostelería, el empleo ha aumentado un 4,5% más, lo que significa un aumento de 10.300 trabajadores.
Lo que retrae a los clientes a la hora de entrar en algunos establecimientos es el aumento desmesurado de los precios y el mal servicio que se ofrece al cliente, como consecuencia de la reducción de las plantillas, lo que supone una pérdida de calidad y de servicio que no se corresponde con el precio que se paga por ello, ya que para que haya calidad y buen servicio tiene que haber personal cualificado, con estabilidad en el empleo y con el cumplimiento efectivo de los convenios colectivos, esos que tanto esfuerzo nos cuestan conseguir.
Desde CCOO se entiende que los objetivos de luchar por conseguir una mejor salud son prioritarios y que a medio plazo las empresas saldrán beneficiadas con trabajadores más sanos, menos bajas laborales y, por tanto, una reducción en los gastos; debemos tener en cuenta que los trabajadores de la hostelería (mas de 235.000 en Andalucía) que desarrollan su actividad laboral en locales cerrados en los que estaba permitido fumar, eran un colectivo con un alto grado de exposición a estas sustancias tóxicas, peligrosas y altamente cancerígenas, con el consiguiente riesgo para su salud.
CCOO no pone en duda los efectos del tabaco y sus componentes sobre la salud de los fumadores y de las personas no fumadoras que comparten espacios con los primeros, por lo que venía reclamando el derecho de los trabajadores de la hostelería a realizar su trabajo en espacios libres de humo, y no comparte el argumento esgrimido por los detractores de la modificación de la ley, cuyo falso argumento insiste en que ésta -en alusión a la ley- provocaría pérdida de puestos de trabajo en el sector de la hostelería, y ya se ha demostrado que no es así. Para CCOO queda claro: Ley Antitabaco, beneficio para todos.